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Cuba

La otra guerra de Cuba

La otra guerra de Cuba Irene Amador y Carlo Frabetti
Rebelión

Tal como corresponde a uno de los mayores hallazgos médicos de los últimos tiempos, las principales agencias de noticias internacionales --entre otras, Reuters y ATPN-- han informado ampliamente sobre la presentación, en el congreso internacional "Biotecnología Habana 2003", celebrado a finales de noviembre en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de La Habana, de la primera vacuna sintética contra la bacteria Haemophilus influenzae tipo B (HIB), causante de meningitis y neumonías en los niños. Pero los grandes medios de comunicación del reino están demasiado ocupados con los cacareos de Bush, mimetizado con el simbólico pavo asado que sostiene en las manos en su visita relámpago a Bagdad, o con los proyectos matrimoniales de una presentadora de televisión. De Cuba, cuando los medios los controlan los neofascistas y los estafadores, solo se habla para atacar a la revolución que acabará con ellos.

Según la UNICEF, la HIB es la causa directa de casi la mitad de las infecciones que padecen los niños menores de cinco años en el mundo entero, y ocasiona la muerte de medio millón de niños al año, principalmente en los países en vías de desarrollo. Pero el hecho de que un equipo de investigadores cubanos, dirigido por el doctor Vicente Vérez Bencomo, haya puesto a punto una vacuna sintética contra la HIB, fácil de producir y de muy bajo costo, al parecer no es noticia. La posibilidad de que, en los países pobres, se salven millones de niños cuyas familias no pueden pagar el elevado tributo exigido por las multinacionales farmacéuticas que comercializan otro tipo de vacunas contra la meningitis B (la vacuna convencional tiene un costo prohibitivo: unos 3 dólares la dosis), no merece ni un pequeño titular en los periódicos oficiales del reino.

Sin embargo, prestigiosos científicos de todo el mundo, entre otros los premios Nobel Robert Huber y Slanley Cohen, han aclamado con entusiasmo la aparición de la primera vacuna humana con un antígeno sintético, un hallazgo destinado a revolucionar la medicina y la epidemiología.

Según los datos presentados por el doctor Vélez, la vacuna, en su fase experimental, fue probada en más de 4.000 personas en Cuba, primero en voluntarios adultos, luego en 1.200 niños de cuatro años y finalmente en un millar de bebés. En las pruebas se obtuvo un éxito del 99,7% en la protección contra la HIB. La tecnología de la nueva vacuna sintética fue patentada en 1999. En estos momentos el CIGB de La Habana está produciendo un millón de dosis para acometer, a partir de enero de 2004, su aplicación clínica masiva; y según Vélez, "en dos o tres años vamos a estar produciendo cincuenta millones de dosis". La vacuna se aplicará en cuatro dosis: a los dos, cuatro, seis y dieciocho meses de edad, con lo que los niños quedarán inmunizados para toda la vida.

El 8 de agosto de 1999, el diario El País publicó un artículo titulado "EE UU permite la venta de una vacuna cubana para la meningitis B", en el que a continuación se decía: "La autorización marca un hito en la política de embargo sobre la isla", al hablar del permiso concedido a la multinacional farmacéutica Glaxo Smithkline para la futura comercialización de la vacuna, con la posibilidad de exportarla a más de treinta países. Eran otros tiempos. Ahora que la vacuna es un hecho, un acontecimiento médico de primer orden aclamado por los más prestigiosos científicos del mundo, el eje Madrid-Miami calla ignominiosamente.

El hecho de que Cuba sea, como señala Heinz Dieterich (1), una potencia mundial biomédica de primera magnitud, no interesa a los neofascistas ni a los neoliberales ni a los socialdemócratas. Ni, por supuesto, a esos nidos de víboras que son las multinacionales farmacéuticas. Solo interesa a los pueblos del mundo, a los desposeídos, a los pobres. Solo se habla de la capacidad médica y bioquímica cubana para difundir rumores sobre la presunta fabricación de armas biológicas en la isla. Pero la comunidad científica internacional lo desmiente. Incluso el ex presidente estadounidense James Carter tuvo ocasión de visitar las instalaciones cubanas, y vio que "la única batalla para la que se prepara Cuba, es la guerra por la vida".

(1) Heinz Dieterich, Cuba: potencia mundial biomédica, Rebelión, 22 11 03

Seiscientos universitarios de EEUU son recibidos en La Habana

Seiscientos universitarios de EEUU son recibidos en La Habana ANSA

LA HABANA, 1 (ANSA) - Unos 600 estudiantes estadounidenses arribaron hoy al puerto de La Habana en un crucero-escuela, en el marco de una gira educativa de seis meses que los llevó por otras siete naciones con el fin de conocer la cultura, historia y política de los lugares visitados.

Matriculados en 239 universidades y colegios de Estados Unidos, país enfrentado ideológicamente a Cuba desde hace cuatro décadas, los jóvenes forman parte del proyecto "Semestre en el mar" y arribaron a La Habana a bordo del crucero "Universe Explorer".

El dirigente comunista juvenil cubano Hassan Pérez dio la bienvenida a los visitantes y les ofreció una exposición sobre algunos de los 150 programas educacionales y sociales que se realizan en la isla.

Robert Hayden, decano académico del proyecto estudiantil, agradeció la bienvenida y aseguró que Cuba era el destino "más esperado" de los siete países que conformaron la travesía.

Como primera actividad, los jóvenes conversaron con sus anfitriones en la Universidad de La Habana, donde escucharon una serie de conferencias sobre el conflicto bilateral, la sociedad cubana y el sistema electoral que rige en la nación caribeña.

Las exposiciones incluyeron una charla de Aleida Guevara, hija del guerrillero cubano argentino Ernesto "Che" Guevara; e Irma González, hija de René González, uno de los cinco cubanos encarcelados en Estados Unidos acusados de espionaje.

Los jóvenes partirán de Cuba pasado mañana, cuando zarparán hacia Fort Lauderdale, en la Florida, último punto del periplo que los llevó por Japón, China, Vietnam, India, Tanzania, Sudáfrica y Brasil.(ANSA).

Esta tarde en Barcelona conferencia de Isabel Allende, embajadora de Cuba en España, sobre los últimos acontecimientos en Cuba.

Esta tarde en Barcelona conferencia de Isabel Allende, embajadora de Cuba en España, sobre  los últimos acontecimientos en Cuba. La Pedrada.
27-11-2003.

Barcelona - La máxima representante de Cuba en España, la embajadora Isabel Allende ofrecerá esta tarde a las 19:30 una conferencia sobre la actual política de la administración de Casa Blanca y la situación más inmediata que ha venido atravesando el pueblo de Cuba en estos últimos meses.

Bajo el título de “La nueva geopolítica de los EEUU: Hoy Irak, mañana Cuba...”, Allende nos propone refleccionar sobre cuales fueron las condiciones o causas que proporcionaron pasto a una serie de medidas urgentes y precisas que pusieran freno a un explícito plan de desestabilzación de la seguridad interna de la población cubana, que justificara una posible intervención militara a la isla, por parte de EEUU, advertida y además pedida por los grupúzculos más reacionarios "anticastristas" de Miami y Madrid.

En la misma también particiarán Carlos París, catedrático de Ética de la UAM y Mateu González, sociólogo, y tendrá lugar en el Ateneu Barcelonès. Sala Verdaguer. C/ Canuda 6. Tel. 93 343 61 21.

Presenta Cuba novedosa vacuna, primera de su tipo en el mundo

Presenta Cuba novedosa vacuna, primera de su tipo en el mundo La Habana, 26 nov (PL)

Investigadores cubanos presentan hoy en el congreso "Biotecnología Habana 2003" una novedosa vacuna sintética contra el Haemophilus Influenzae tipo B, la primera del mundo lograda con ese método químico.

Esta es sumamente competitiva frente a otras diseñadas por métodos convencionales para combatir el Haemophilus Influenzae, asegura el doctor Vicente Vérez, uno de sus creadores y director del Centro de Antígenos Sintéticos de la Universidad de la Habana, entidad donde se desarrolló la vacuna.

El agente infeccioso que se combate, explica Vérez, es responsable de casi la mitad de las infecciones bacterianas que padecen los niños menores de cinco años en todo el mundo, y de la muerte anual de cerca de medio millón de ellos, pues sólo está protegido el dos por ciento de los infantes del mundo.

Tras extensas y rigurosas pruebas clínicas y haber recibido la aprobación del Centro Estatal de Cuba para el Control de Medicamentos, la vacuna se encuentra lista para su aplicación en lactantes sanos de dos meses de vida a partir del 2004.

Ese logro de las biociencias cubanas se presenta hoy en este evento ya que su divulgación oficial no pudo ser realizada previamente en un congreso efectuado en Estados Unidos por las trabas puestas por Washington en el proceso de otorgamiento de visas a sus creadores.

Biotecnología Habana 2003, que cuenta con la participación de dos premios Nobel de Medicina y otros relevantes investigadores de más de 10 naciones, está dedicado en esta ocasión a las más recientes aplicaciones médicas de esa ciencia.

El encuentro, del más alto nivel científico, aborda en particular temas como Cáncer, Inmunomodulación, Enfermedades Infecciosas, Bioinformática y Bioética, en todos los cuales se prestará especial atención a los actuales trabajos en la creación de vacunas contra las más variadas dolencias.

Los debates de jornadas previas, enriquecidos con las opiniones de los Premios Nobel de Medicina y Fisiología Stanley Cohen, de Estados Unidos, y Robert Huber, de Alemania, se centraron en las vacunas virales, la biología básica del cáncer, los factores de crecimiento, adyuvantes vacunales, y autoinmunidad.

La víspera fue presentada por investigadores locales un candidato vacunal contra el VIH/SIDA desarrollado íntegramente por científicos cubanos, el cual se encuentra, como los más avanzados del mundo, en fase de evaluación.

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Expondrán experiencia cubana en vacuna contra el SIDA
AIN
2003-11-25


La Habana, 25 nov (AIN) Cuba es el único país del Tercer Mundo que tiene producido un candidato vacunal para el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), lo que constituye una hazaña científica de la biotecnología.

Este es uno de los principales temas a debatir hoy en el Congreso Biotecnología 2003, que sesiona en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), con más de 800 representantes de una treintena de países.

El doctor en Ciencias Biológicas Carlos Duarte, jefe del departamento SIDA del CIGB manifestó a la AIN que desde 1992 se definieron dos estrategias, una tendiente a generalizar anticuerpos neutralizantes de amplio espectro y otra hacia la producción de células T citotóxicas.

Después de un lustro de labor se probaron los primeros productos obtenidos en estudios clínicos con voluntarios, los cuales proporcionaron datos importantes para reelaborar la hipótesis de trabajo y redefinir la estrategia de las siguientes etapas del proceso investigativo.

El especialista destacó que a partir de 2000 la investigación se ha concentrado en el desarrollo de una vacuna terapéutica y manifestó que continúa la búsqueda de otra preventiva, agrupando esos esfuerzos en el subtipo "c" del virus que afecta a grandes regiones de Asia y África.

Otros temas a tratar en el encuentro son los avances de la vacuna contra el cólera, la inmunoterapia de cáncer, la autoinmunidad y la bioinformática.

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Compañía EEUU busca licencia de fármaco cubano contra cáncer
Reuters
2003-11-25

Habana, nov 25 (REUTERS) - Una compaqma de biotecnología de California esta buscando autorización de Estados Unidos para la licencia de un fármaco cubano contra el cáncer, que esta bloqueada por las sanciones estadounidenses de comercio.

CancerVax Corp áCNVX.Oé, con sede en Carlsbad, California, quiere conducir una investigación conjunta sobre vacunas contra el cáncer que se están desarrollando en la Habana, dijo Luis Herrera, director del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de Cuba

Los anticuerpos monoclonales, que se dirigen a un factor de crecimiento de cáncer conocido como receptor HER-1, han sido probados en Canada para el cáncer de cabeza y cuello con resultados positivos, y se están realizando pruebas en China y la India, dijo a REUTERS el director del Centro de Biología Molecular, Augustin Lage.

Un acuerdo definitivo sobre la autorización de Estados Unidos para esta tecnología dependera de la aprobación gubernamental, incluida una licencia de la oficina del Tesoro que impone las sanciones de comercio contra Cuba

"No podemos tener la certeza de que se va a conceder la licencia", dijo CancerVax sobre su prospecto.

El gobierno del presidente George W. Bush ha endurecido las sanciones de comercio contra Cuba y acusó al gobierno del presidente Fidel Castro de usar su avanzada industria de biotecnología para desarrollar armas biológicas.

Estados Unidos sólo ha concedido una licencia para un producto de Cuba desde que impuso el embargo económico hace 40 años. En 1999, la compañía farmacéutica británica Smith Kline Beecham, ahora GlaxoSmithKline áGSK.Lé, convenció a Washington de eximir a una vacuna descubierta por Cuba, que fue la primera del mundo contra la meningitis "B", que mata muchos niños.

Cuba tiene una de las industrias más avanzadas de biotecnología entre los países en desarrollo, con 52 instituciones de investigación que trabajan en vacunas y otros tratamientos.

Los anticuerpos monoclonales de Cuba, combinados con radioterapia, han duplicado la tasa de remisión de cáncer en pruebas en Cuba y Canada, comentó Lage.

Notas para entender la estrategia de manipulación mediática en el caso cubano

Notas para entender la estrategia de manipulación mediática en el caso cubano Ángeles Díez
Pueblos. 26-11-2003.

El caso cubano es sin duda un ejemplo que será recogido en los anales sobre manipulación informativa. Estoy casi segura de que las empresas de Relaciones Públicas (las segundas en importancia después del negocio de las armas) lo tienen entre sus casos de estudio. En él podemos encontrar casi todas las técnicas, desde las más burdas a las más sofisticadas. Centrémonos en tres aspectos que, desde mi punto de vista, son claves para comprender el tratamiento que se da a Cuba en los medios españoles: a) la conversión de cualquier hecho en noticiable, sea o no relevante, b) su exageración y sobredimensionamiento; y c) la sintonía y unanimidad con independencia de la ideología o los intereses del medio.

El número de veces que aparecen noticias sobre Cuba en nuestros medios y el espacio dedicado a hablar de la isla, sobre todo de su jefe de Estado Fidel Castro, es incomparablemente mayor que la atención prestada a cualquier otro país (excepción hecha de Venezuela desde que Chávez llegó al poder, pero se reduce a momentos más puntuales). Se habla más de Cuba que de cualquier país latinoamericano. La pregunta de cualquier espectador-lector-oyente sensato podría ser ¿Qué justifica esta cobertura mediática? ¿Realmente se trata de un país tan grande, tan poderoso, tan importante en términos económicos? o ¿tal vez se trata de un país donde se producen asesinatos en masa, casos comprobados de torturas, aplicación sistemática de la pena de muerte, violaciones del derecho internacional, hambrunas, epidemias? Ninguna de las situaciones anteriores se da en Cuba. Aunque las opiniones o declaraciones no contrastadas de los disidentes y los artículos que leemos habitualmente pudieran hacernos creer lo contrario, no existe ningún dato objetivo que coloque a la isla en esa situación de tema estrella por delante de países como Ecuador, Bolivia o Paraguay, por citar sólo algunos países del área.

A modo de comparación

De hecho, si comparamos los informes de Amnistía Internacional del 2002 sobre estos países, encontramos que se dice de Ecuador que "continúan suscitando preocupación la tortura y los malos tratos, y en particular las muertes bajo custodia", además de decenas de personas que fueron "víctimas de ejecución extrajudicial"; de Bolivia se dice que los miembros de las fuerzas de seguridad cometieron homicidios durante las manifestaciones; en Paraguay se informa sobre casos de tortura y malos tratos a presuntos delincuentes, reclutamiento de niños por parte de las fuerzas armadas y policía, etc. Sobre Cuba se señala como lo más significativo las restricciones al ejercicio de las libertades de expresión, asociación y reunión, o agresiones verbales contra disidentes. Excepto para la situación específica de las detenciones y las tres ejecuciones ocurridas en 2003, en los años anteriores Cuba aparece como uno de los países mejor situados en relación al respeto de los derechos humanos, el cumplimiento de las resoluciones internacionales y con menores desigualdades sociales. De hecho, Cuba fue elegida miembro de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas a principios de este año; comisión en la que la admisión de EE UU fue rechazada por votación de los países miembros en el 2002 y su ingreso sólo fue posible por la renuncia de España e Italia.

Al hilo de esta reflexión cabe también plantearse por qué el tema de las libertades civiles y el caso de las penas de muerte aplicadas este año en Cuba han tenido mayor difusión en nuestros medios que los cientos de sentencias de muerte que cada año se firman en los Estados de Arizona, Montana, Colorado y Texas. De hecho, si no acudimos a los informes del PNUD o de AI no nos enteramos de que la aplicación de la pena de muerte en EE UU sigue estando muy extendida, de que este país se encuentra en el puesto más alto del ranking del índice de sufrimiento humano, de que tras los atentados del 11 de septiembre se detuvieron a 1.200 personas, la mayoría extranjeras, sin información pública, que en noviembre el presidente Bush aprobó una orden que establece la creación de comisiones militares especiales, ajenas a las normas procesales internacionales, que la brutalidad policial es una práctica habitual y que es uno de los países, junto con Israel, que más violaciones del Derecho Internacional Humanitario tiene en su haber. Significativamente, éstos sí son datos contrastados.

Acontecimientos magnificados

Pero no sólo se sobredimensionan y magnifican los acontecimientos que ocurren en la isla, también se habla de Cuba aunque no haya ocurrido nada, es decir, Cuba es noticia aunque no lo sea. Como esos productos y marcas publicitarias que aparecen camuflados en las teleseries o en los realityshows formando parte del programa, sólo que en este caso no aparece el cartelito que dice "publicidad". Escritores, cantantes, músicos cubanos… son mimados por nuestros medios, siempre que hablen mal del Gobierno cubano, o siempre que puedan utilizarse sus palabras para sembrar la sospecha o las dudas sobre la situación de la isla. De hecho, incluso los artistas españoles en sus campañas de promoción, si han de dar una imagen "progresista" tienen que curarse en salud hablando mal del presidente cubano. Tal vez los periodistas españoles consideran –¿según criterio propio?– que las opiniones de los cubanos que abandonan la isla son fuentes lo suficientemente veraces para dar cuenta de lo que ocurre allí, o que por el mero hecho de abandonar su país los convierte en excelentes artistas, o que las opiniones de cantantes famosos que graban y viven en Miami son de la calidad objetiva suficiente.

Quizá. (Parece que hoy en día esa máxima del periodismo que consistía en verificar las fuentes ha pasado a mejor vida). Pero incluso si esto fuera así, si a las audiencias nos bastara con opiniones, con datos parciales e interesados, si fuéramos tan crédulos o cándidos que nos creyéramos lo que los medios nos cuentan de mil formas diferentes sobre la isla y su Gobierno, incluso en esta situación ideal para los medios, no deja de ser sorprendente que se la preste más atención de la que jamás se prestó, por ejemplo, a la situación de Timor antes de la deposición de Suharto, un régimen que acabó con la vida de al menos veinte mil timoreses orientales y más de cien mil personas acusadas de pertenecer al partido comunista, sin hablar de la represión interna durante treinta años que llenó miles de hojas documentadas en los informes de AI. Las noticias sobre Timor o sobre la represión en Indonesia no existieron nunca para nuestros medios, aunque tal vez tuviera algo que ver la definición de "pupilo modelo de la globalización" que hizo el BM de este país.

Parece que la estrategia que siguen nuestros medios con Cuba es justo la antagónica a la aplicada en otros casos como el de Timor, que ya Chomsky señalara como uno de los casos más sorprendentes de desinformación. En el caso de Cuba estamos justo en el otro extremo.

Atendiendo sólo a los datos contrastados y a algunas fuentes fiables como Naciones Unidas o Amnistía Internacional, la relevancia de las informaciones sobre Cuba apenas daría lugar a breves reseñas.

De modo que la pregunta pertinente es sin duda ¿por qué Cuba es tan importante para los medios españoles? Podemos aventurar algunas hipótesis y tratar de practicar ese deporte tan en desuso hoy en día que es aplicar el sentido común. ¿No será que es importante para los medios españoles porque lo es para los Estados Unidos? ¿No estaremos ante una campaña propagandística de largo alcance, tan largo como el propio bloqueo económico que mantiene EE UU contra la isla desde hace cuarenta años, y al que se une España con todo su arsenal mediático?

Si nos tomáramos el tiempo de anotar, recortar y grabar todas las informaciones que vamos encontrando sobre Cuba, nos daríamos cuenta de que hay demasiadas casualidades y/o coincidencias en nuestros medios. Tal parece que nos encontramos ante una campaña de marketing bien diseñada en la que se nos vende, esta vez, un producto precocinado en la factoría "made in USA". ¿No estaremos nosotros, "inocentes" consumidores, siendo víctimas y verdugos de complejos intereses que convierten a la isla en un bocado imprescindible para el imperio? ¿Por qué fiarnos de lo que nos han hecho creer sobre Cuba cuando las encuestas recientes demuestran que, a pesar de no haberse demostrado vínculo alguno entre Sadam y los atentados del 11 de septiembre, se considera uno de los grandes logros del equipo de la Casa Blanca el que 7 de cada 10 estadounidenses crean que Sadam Husein estaba implicado en los atentados del 11-S? El escritor, periodista y cineasta John Pilger nos dice que los que gobiernan el mundo han puesto en marcha una "guerra total" en la que ya no se habla de escenarios sino en controlar el mundo. La guerra contra el terrorismo es la guerra interminable, en cada momento según se precise en el lugar que se designe, o que señale la iluminación divina; y una de sus armas más potentes es la pseudoinformación. Es precisamente en esa estrategia en la que los medios se convierten en pieza clave para bombardear nuestras conciencias. "Disentir es permisible dentro de unos límites "consensuados" –dirá Pilger– y refuerza la ilusión de que la información y la expresión son "libres". En esta lógica, las informaciones sobre Cuba son aparentemente dispares si vienen de los medios controlados por unos u otros intereses económicos, pero curiosamente, si uno se fija bien, hay más coincidencias que discrepancias.

Virulencia y agresividad

¿Por qué tanta insistencia y tan coordinada y coherente en todos los medios de comunicación sobre el tema cubano? ¿Por qué tantas coincidencias cuando aparentemente hay diferencias ideológicas de fondo? ¿Qué intereses comunes comparte TVE, Antena 3, El País y el ABC? Probablemente haya matices, pero la virulencia, la agresividad y sobre todo la profusión con que se aborda el tema los borra y unifica las audiencias: "para los de derechas, para los de izquierda, para los descreídos, para los ilustrados, para los apáticos, para los militantes, para todos…" ¿Qué cualidad natural o adquirida poseemos todos los espectadores, lectores y oyentes para que tengamos que recibir el mismo mensaje implícito y explícito sobre Cuba? Pierre Bourdieu señalaba, hablando de la televisión, que las diferencias evidentes ocultan profundas similitudes derivadas de la utilización de los mismos mecanismos y de operar según la misma lógica. ¿Por qué es tan peligrosa Cuba? ¿Para quién? ¿Qué extraño mecanismo nos hace repetir una y otra vez las mismas consignas y lugares comunes sobre Cuba convirtiéndonos así, al margen de nuestras buenas intenciones, en un instrumento más de propaganda?

* Ángeles Díez Rodríguez es Doctora en Ciencias Políticas y Sociología y miembro de Aire Comunicación.

Cuba, el Imperio y la seguridad nacional

Cuba, el Imperio y la seguridad nacional Armando Chaguaceda Noriega
La Jiribilla

Por estos tiempos, cuando a ratos creemos haberlo visto y escuchado casi todo, ciertos vientos «asépticos, postmodernos y civilizados» nos deparan interesantes sorpresas. Uno de ellos es la reducción y manipulación que de algunos conceptos se hace en los predios del capitalismo mundial. En especial, y con renovado protagonismo, el de seguridad nacional se desfigura y enarbola por la elite estadounidense en su ofensiva global desencadenada después del 11 de septiembre del 2001.

De tal forma es preciso recordar que las múltiples seguridades nacionales, como esferas particulares que se interconectan en la complicada telaraña de las relaciones internacionales1, no son expresión de un concepto reducido y agotable desde la unilateralidad. Más bien se nos presenta como una noción de multidimensionalidad, un espacio que abarca esferas ideoculturales y socioeconómicas, ambientales y mediáticas, militares y geopolíticas que definen los marcos objetivos de sobrevivencia y desarrollo de un país cualquiera en los complejos escenarios de un mundo relativamente unipolar y, ciertamente, asimétrico. Lo que sucede es que en ese variopinto concierto de naciones solo existe una cuyos «intereses legítimos», representados como acceso privilegiado a fuentes de materias primas, inversiones de capital y control de posiciones geográficas estratégicas, le inducen constantemente a interferir, amenazar y violar constantemente la seguridad nacional de las otras (incluidos sus propios aliados) mediante el empleo de una panoplia de medios donde se privilegia el uso de la fuerza. Esa nación es EE.UU.

De hecho la incorporación activa del término al lenguaje politológico mundial se debe, en buena medida, a los círculos de poder estadounidenses y en especial a las instancias analítico- planificadoras de la estrategia, nacidas al calor de la Guerra Fría en el período 1945-1989. Su cabeza rectora es el Consejo de Seguridad Nacional, especie de conciliábulo integrado por el Presidente y los máximos responsables (Secretarios) de la Política exterior y la Defensa, los directivos de órganos de la comunidad de inteligencia y el general encargado de presidir la Junta de Jefes de Estado Mayor. Ente este que ha estado a cargo de la toma de decisiones en las crisis y conflictos donde se ha involucrado el imperialismo norteamericano desde el Líbano a Corea, pasando por Cuba y Vietnam, hasta Kosovo e Iraq. Fue este mismo órgano el que definió en su memorándum NSC- 68 lo que serían las líneas directrices de la política exterior yanqui: la creación de un entorno mundial donde pudiera sobrevivir y florecer el sistema norteamericano. Para ello era preciso desarrollar dos políticas subsidiarias consistentes en, por un lado, garantizar el acceso a las rutas comerciales y los recursos del Tercer Mundo (mediante la contención de los emergentes movimientos de liberación y, eventualmente, de gobiernos nacionalistas) y, complementando lo anterior, detener el fortalecimiento y avance del campo socialista, promoviendo la crisis e implosión del mismo. Huelga comentar que lamentablemente estos objetivos de claro cariz injerencista fueron parcialmente cumplidos lo que nos ha llevado a la situación actual de inseguridad y creciente agresividad en las relaciones internacionales2.

El 11 de septiembre, cualquiera que haya sido el origen de los execrables atentados, sirvió como pretexto, catalizador de consenso interno y externo, para imprimir un mayor giro hacia la derechización y militarización de la política exterior de la superpotencia. La «Doctrina del Ataque Preventivo», enunciada como nueva política de estado por quienes hace rato la practicaban con mayor o menor intensidad y coherencia, tuvo su preparación y anticipo en el programa de la nueva administración Bush desde mucho antes del atentado a las Torres Gemelas y el Pentágono. Por ello se torna posible (y necesario) encontrar un conjunto de hilos conductores en la proyección de fuerza de los EE. UU. que nos permitan comprender el modus operandi de sus agentes porque, como nos enseñó el cubano más lúcido de todos los tiempos, José Martí, en política lo real es lo que no se ve y lo esencial es prever. Así podríamos reconocer que en los últimos 20 años:

1- Todas las intervenciones militares han estado precedidas por enormes e intensas campañas de legitimación con la creación de pretextos (violaciones de los derechos humanos, amenaza a la vida y propiedad de ciudadanos estadounidenses, promoción del terrorismo, existencia de armas de exterminio masivo, etcétera.) o la magnificación de factores reales aprovechando el control mayoritario de los mass media por la elite político-económica yanqui.

2- Se han procurado adversarios militarmente insignificantes, limitados en las capacidades ofensivas o de asimilación de las nuevas tecnologías de mando, guerra electrónica y cibercombate. En no pocos casos se ha aprovechado la existencia de fisuras en el tejido social o en la elite dirigente o el efecto acumulativo de regímenes de sanciones internacionales. En todos los ejemplos se ha agredido a naciones despojadas de cualquier posibilidad de ayuda exterior apreciable.

3- Las naciones han sido sometidas a violentas campañas de ataques aéreos masivos, realizados desde alturas de 10 mil pies, alejados del alcance de las armas antiaéreas más comunes en los arsenales de los países tercermundistas, con profuso empleo del armamento «inteligente» y artilugios de alta capacidad destructora3, particularmente devastadores con la población civil. Los combates terrestres han sido una opción asumida cuando se supone el total control del espacio aéreo sobre el campo de batalla, en condiciones de superioridad numérica de infantería y recurriendo a la saturación de las posiciones adversarias mediante el empleo del napalm, helicópteros de apoyo, misiles, etcétera.

4- Se ha evidenciado un absoluto desprecio a las normas del Derecho Internacional (incluido el humanitario) evidenciados, por tomar solo unos ejemplos, en el ataque a columnas de refugiados kosovares y afganos, el bombardeo de un refugio en Bagdad, en 1991 que implicó, según diversas fuentes, unos 400 muertos civiles o el lanzamiento de misiles contra la embajada china en Belgrado en 1999, acto evidentemente deliberado por el tamaño, ubicación y clara identificación del objetivo.

Si realizamos un somero análisis de estudios de caso podemos ratificar lo anteriormente expuesto. En 1983, durante la invasión a la pequeña isla de Granada, se trataba de un país cuya población total era varias veces menor que el efectivo del ejército estadounidense, y que disponía para su defensa de un poder de fuego inferior al de las estaciones de policía de la ciudad de Nueva York. En la operación cínicamente llamada «Causa Justa», en el Panamá de aquel 20 de diciembre de 1989, los norteamericanos, no contentos con estrenar el caza furtivo F- 117 equipado con bombas láser para burlar los radares en un país desprovisto del más sencillo sistema de defensa aérea, tuvieron que concentrar en las instalaciones del llamado Comando Sur una fuerza que triplicaba numéricamente el potencial desplegado por las Fuerzas de Defensa Panameñas y los Batallones de la Dignidad. Durante la operación «Tormenta del Desierto» los errores políticos y la pésima conducción estratégica de la dirección iraquí posibilitó el exitoso despliegue y preparación de la agresión que incluyó la detallada simulación previa de las misiones, el estudio del armamento y tácticas del país árabe, así como la minimización de cualquier acción de respuesta potencialmente eficaz, mas allá del simbólico lanzamiento de los «terribles» y obsoletos misiles SCUD.

La crisis de Kosovo es uno de los capítulos donde se ponen de manifiesto los argumentos ya señalados. La intervención occidental en la convulsa región balcánica estuvo en la mesa de los planificadores de la OTAN desde la desintegración de la República Socialista Federativa Yugoslava en 1991, pero esta fue desechada por un conjunto de diferentes factores donde se privilegiaba el evitar un descalabro en un territorio montañoso y militarmente acondicionado, habitado por un pueblo de sólidas tradiciones combativas y dotado, entonces, de un ejército numeroso y bien equipado. Hubo que esperar el saldo de ocho años de sanciones de la ONU con su secuela de erosión y envejecimiento en todos los campos (incluido el técnico-militar), las sucesivas derrotas de los enclaves serbios de Bosnia y Croacia abandonados a su suerte por una maniatada Serbia, el fomento de una oposición interna estimulada y apoyada por Occidente para, en medio de la crisis secesionista generada en el territorio de Kosovo, llevar a cabo el asalto final a una Yugoslavia debilitada.

En el caso contrario, los EE.UU. han demostrado moderación cuando prevé un alto costo para una aventura bélica, a despecho de cualquier acusación de doble rasero. Por ejemplo, justo cuando a Iraq se le ponían condiciones cada vez más difíciles de satisfacer, al precio de perder la escasa soberanía que le quedaba; los dirigentes norteamericanos expresaban, después de esgrimir en su contra la tradicional retórica fundamentada en la acusación y la amenaza, la decisión de negociar posiciones con uno de sus más vituperados enemigos «honorablemente» incluido por el Bush en el selecto «Eje del Mal». Por supuesto, que nos referimos a la República Popular Democrática de Corea, adversario resuelto de los intereses imperialistas, con población masivamente preparada y encuadrada, equipado con una fuerza misilística y suficiente armamento convencional como para barrer la parte sur de la península en un Teatro de Operaciones accidentado, reducido y estrecho, difícil para desarrollar el concepto de ofensiva aeroterrestre profunda de los norteamericanos.

Y, entonces, habiendo analizado los marcos referenciales, podemos volver a nuestro tema de inicio y escudriñar el caso cubano. En primerísimo lugar hay que reconocer que Cuba no tiene no solo el deseo, sino tampoco las capacidades para ser una potencial amenaza para su poderoso vecino. Después de 1991 fueron cortados los masivos suministros soviéticos, las capacidades aeronavales (las únicas que pudieran infligir daño físico a los recursos humanos y materiales estadounidenses en territorio de la Unión y aguas adyacentes) han sido reducidas a un mínimo. En cuanto a las amenazas biológicas e informáticas valdría la pena recordar en el descrédito que terminó campaña desarrollada por el Subsecretario de Estado, cuando no pudo presentar evidencias serias y fundamentadas ante la invitación cubana a la prensa a visitar los laboratorios biotecnológicos y de medicamentos. Por demás, la base de rastreo electrónico Lourdes ha sido desactivada y sus instalaciones albergan ahora a una universidad civil de informática, y numerosos militares estadounidenses (incluido el ex jefe del Comando responsabilizado con el área geográfica donde se encuentra Cuba) han visitado la Isla y declarado que no constituye una amenaza para la seguridad nacional de los EE.UU.

Por si esto fuera poco, el presupuesto defensivo nacional es proporcionalmente más reducido que el de otros países de la región no amenazados militarmente por nadie, y nuestras fuerzas armadas han reducido su efectivo permanente entre un 50 y 60 % según diversas fuentes. Lo que sí no ha acaecido (como algunos quisieran) es un resquebrajamiento catastrófico de nuestras capacidades de defensa, que facilitaran una intervención imperialista. Túneles protectores, aumento de la fabricación, reparación y modernización doméstica de armamento, readecuación de la doctrina defensiva a las posibilidades y escenario reales donde se impone más que una inmediata expulsión un desgaste sistemático de los invasores, son respuestas en esta dirección. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), además, se han revelado como una fuerza cohesionada, con proyección de futuro y cabal comprensión de otras realidades muy alejadas de los cañones como puede ser la economía. Organizadores de la producción agraria más eficiente a escala estatal, pionera en la experimentación de la necesaria autonomía empresarial y con un sistema estable de formación, promoción y atención a cuadros, son un factor activo en el presente y devenir de la nación. Tan es así que, sagaz e irónicamente», son tomados en cuenta en cualquier escenario futuro tanto por parte de los adversarios de la Revolución cubana como por intelectuales alejados a nuestro actual sistema social.

Por ello propongo otra visión más objetiva de los problemas que afectan a la seguridad nacional cubana, ajena a las sentencias de discursos tristemente sesgados por el rencor, los torpes olvidos y la moda de decir lo que es conveniente ante ciertos círculos de las metrópolis del «mundo civilizado». Pensar que la dirección cubana, tradicionalmente exitosa en desarrollar una política exterior responsable y solidaria, combinando firmeza y mesura, es la mayor amenaza a la sobrevivencia de nuestra gente es tan absurdo como esperar un ataque inminente de los Mig 29 en la Calle 8 o en Washington. Las problemáticas de la seguridad nacional amenazan la estabilidad de múltiples estados (incluido Cuba), pero no se reducen a la esfera militar y las decisiones de alta política, porque no pueden escapar a consideraciones de muy diversa índole.

Un modelo económico en crisis, la carencia de una retroalimentación social derivada del acceso publico al debate y la información o la postergación de soluciones a los problemas cotidianos de los ciudadanos son suficientes variables como para colapsar la ecuación de un estado armado hasta los dientes. Nadie puede olvidar eso, porque parece ser la realidad cotidiana en demasiados países de este mundo empobrecido. Pero aquí, en un rincón soberano del Caribe, como en toda la realidad existen diferentes dimensiones y escalas de valor. En la nuestra, un factor externo (la agresividad imperialista) se convierte no en el único, pero sí en el principal reto actual a nuestra seguridad nacional. Amenaza que se cierne no contra un proyecto político u opción ideológica particulares, sino contra cualquier futuro deseado de una nación cabalmente independiente.

Agosto de 2003

*El artículo nació del impacto provocado por la campaña recién reverdecida (pero realmente nunca abandonada) donde se acusa a Cuba de ser, con sus supuestas violaciones masivas de derechos humanos, febril antimperialismo, etcétera, la fuente de amenazas no solo para los ideales de la democracia y sus defensores occidentales, sino para su propio pueblo. De ahí el carácter de mi respuesta. No obstante, deseo señalar que el título intencionalmente lo hermana con un artículo similar (en proceso editorial) donde desbrozo algunas aristas y repercusiones internas del problema, y su relación con la actual situación del debate y la información públicos en la Isla. Ambos se complementan, por lo que los interesados pueden enviar sus opiniones, interrogantes o establecer contacto sistemático a mi dirección E- mail. archanox2003@hotmail.com

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Notas

1 Tal y como se consagra en la Carta y el sistema de la ONU y en las normas de respeto a la convivencia y la autodeterminación de las naciones.

2 Con posterioridad a la caída del muro de Berlín las sucesivas administraciones norteamericanas presididas por W. Clinton definieron como objetivos a cumplir para garantizar la seguridad nacional.

A) La promoción del sistema de democracia liberal, representativa y multipartidista.

B) La extensión del sistema de economía de mercado a todas las naciones a escala global.

C) La preservación de las capacidades asimétricamente superiores de EE. UU. en las áreas tecnológico- militares.

Para un fundamentado tratamiento del tema consultar el articulo «El rol de la democracia en la política exterior estadounidense y el caso de Cuba», de William Robinson en el libro La democracia en Cuba y el diferendo con los Estados Unidos, ediciones CEA, editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1996. Para conocer las transformaciones derivadas de la nueva doctrina de seguridad nacional de la presente administración ver «The National Security Strategy of United States of America», Presidencia de los EE. UU., Casa Blanca, septiembre de 2002, con copia presencial en varias páginas de la WEB.

3 En particular la utilización de las llamadas bombas de racimo, que al liberar entre 200 y 300 submuniciones desvastan un área de varios centenares de metros, provocando mutilaciones a civiles, así como las bombas de más de tres toneladas de High Explosive comparables a una pequeña explosión nuclear y los misiles de cabeza penetradora utilizados contra refugios civiles.

“Exigimos el cese de prácticas deshonestas, vengativas y de odio en contra de nuestras familias”

“Exigimos el cese de prácticas deshonestas, vengativas y de odio en contra de nuestras familias” Daynet Rodríguez y Aday del Sol
Cubadebate.
2003-11-20


“Exigimos el cese de prácticas deshonestas, vengativas y de odio en contra de nuestras familias y que se nos permita el beneficio pleno de los derechos que tenemos de visitar a nuestros esposos en sus respectivas prisiones”, reclamaron este jueves en una declaración ante la prensa Olga Salanueva y Adriana Pérez O’Connor, esposas de René González y Gerardo Hernández, dos de los cinco jóvenes cubanos presos en cárceles de Estados Unidos desde 1998.

“Denunciamos y desmentimos los falsos argumentos y calumnias que se tratan de esgrimir para continuar castigando a estos presos políticos luchadores contra el terrorismo”, agrega el texto de la declaración.

Para ambas “no existe razón alguna que justifique esa negativa, somos dos mujeres que sufrimos como castigo adicional a la pena injustamente impuesta a nuestros esposos, la imposibilidad de encontrarnos aunque sea en condiciones tan difíciles.

“No estamos pidiendo visas para ir de turistas, quedarnos a trabajar o residir allí, solo queremos visitarlos en esas condiciones”, expresaron Adriana y Olga, quienes habían solicitado el permiso desde el pasado 20 de junio.

Gerardo Hernández Nordelo cumple una injusta e inverosímil condena de dos cadenas perpetuas y quince años en la penitenciaría de máxima seguridad de Lompoc, California; mientras que René González fue sentenciado a 15 años de privación de libertad en la cárcel de Eidgfield, Carolina del Sur.

Adriana contó que no ve a su esposo Gerardo desde hace cinco años, cuando fue detenido, aunque en el 2002 le dieron la visa para viajar a Estados Unidos, pero más tarde “fue retenida en Houston, Texas, durante once horas sin razón alguna, interrogada por el Buró Federal de Investigaciones y finalmente tuvo que regresar a Cuba”.

Por otra parte, Olga, quien residía en Miami en el momento en que se llevaron a cabo los arrestos, no se encuentra con René desde hace unos tres años y medio, cuando fue deportada a Cuba después de haber sufrido la prisión y la separación de sus hijas.

Ella cuenta que su familia ha sido constantemente utilizada como “pieza de chantaje para tratar de doblegarlo (a René)” y ha sido víctima de un “odio político y personal”.

El caso de la pequeña hija del matrimonio González Salanueva, Ivette, ciudadana norteamericana por nacimiento, es particularmente sensible pues tenía solamente cuatro meses cuando ocurrieron las detenciones y desde entonces solo ha visto a su padre dos veces.

Ivette y René se encontraron cuando la niña tenía trece meses, rememoró Olga, y en esa ocasión fueron especialmente crueles porque lo presentaron ante sus hijas atado a una silla.

“Él tiene el derecho de recibir visita familiar y mi hija el de conocerlo”. “Otros hijos de los Cinco han pasado por esa amarga situación y ha sido traumático para ellos, por lo que tengo que respaldar emocionalmente a Ivette, una niña de solo cinco años que ha sufrido una y otra vez la separación de sus seres queridos, y ni siquiera tiene en su memoria algún recuerdo de su padre”.

En la conferencia de prensa Olga y Adriana denunciaron, además, que el gobierno norteamericano no quiere dar a conocer lo que verdaderamente sucedió en Miami durante el proceso seguido contra los Cinco “porque saldría a la luz su complicidad con la fiscalía y con los grupos terroristas que radican en el sur de la Florida”.

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TEXTO INTEGRO DE LA DELACLARACIÓN
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DECLARACIÓN DE OLGA SALANUEVA Y ADRIANA PÉREZ:

Una vez más hemos conocido que el gobierno de Estados Unidos arbitrariamente ha negado la posibilidad de visitar a nuestros esposos, Gerardo Hernández, condenado a dos cadenas perpetuas más 15 años y René González, condenado a 15 años de privación de libertad, en cárceles norteamericanas.

En reiteradas ocasiones nos hemos dirigido a las autoridades norteamericanas para solicitar que nos otorguen visa para entrar a ese territorio, con el único objetivo de visitar a nuestros esposos.

No existe razón alguna que justifique esa negativa, somos dos mujeres que sufrimos como castigo adicional a la pena injustamente impuesta a nuestros esposos, la imposibilidad de poder encontrarnos, aunque sea en condiciones tan difíciles.

Nuestras familias continúan siendo rehenes de las arbitrariedades y violaciones de los derechos humanos que se cometen en este caso, impidiendo que Ivette González, hija de René, pueda conocer a su padre, al no permitirse que su madre pueda viajar a ese país y llevar consigo a su pequeña hija de solo 5 años.

Exigimos el cese de prácticas deshonestas, vengativas y de odio en contra de las familias y que se nos permita el beneficio pleno de los derechos que tenemos de visitar a nuestros esposos en sus respectivas prisiones.

Denunciamos y desmentimos ante la prensa, los falsos argumentos y calumnias que se tratan de esgrimir para continuar castigando a estos presos políticos luchadores contra el terrorismo.

CRONOLOGÍA DE LAS VOTACIONES DE LA RESOLUCIÓN CONTRA EL BLOQUEO EN LA ONU

CRONOLOGÍA DE LAS VOTACIONES DE LA RESOLUCIÓN CONTRA EL BLOQUEO EN LA ONU
Prensa Latina
2003-11-04

Naciones Unidas, 4 Nov (PL) La Asamblea General de la ONU aprobó hoy por una cifra récord de 179 votos a favor y tres en contra una resolución de condena al bloqueo económico de Estados Unidos contra Cuba y exige se ponga fin a esa política de hostigamiento.

Esta es la decimotercera ocasión en que ese órgano que refleja la conciencia universal condena esa línea de acoso que ha mantenido Washington contra la isla desde hace más de 40 años.

Solamente hubo dos abstenciones, la menor desde que la Asamblea General asumió el debate de este tema como un asunto principal en su agenda.

A continuación una cronología de las votaciones en ONU contra el bloqueo norteamericano a Cuba, desde 1992 hasta el 2003.

AÑO A FAVOR EN CONTRA ABSTENCIONES.

1992 59 3 71.

1993 88 4 57.

1994 101 2 48.

1995 117 3 38.

1996 137 3 25.

1997 143 3 17.

1998 157 2 12.

1999 158 2 8.

2000 167 3 4.

2001 167 3 3.

2002 173 3 4.

2003 179 3 2.

lma/mh